¡Vivan los condones!

lunes, mayo 09, 2005

Historia del fallo de un condón. Consecuencias de la actitud irresponsable escondida tras la promiscuidad



Fuente: hispanidad.com del 07/05/2004





"No merezco pasarlo bien". Testimonio de un joven
arrepentido del aborto de su novia.



Le llamaremos Antonio, aunque podría llamarse Juan o
Alfonso. Es una de las 77.125 trágicas historias que
durante el año 2002 salpicaron de hipocresía la
sociología pseudo-progre de la España del siglo XXI.
No es la historia más destacable. Es una más. Pero es
la suya. Y la vive con dolor, miedo, dramatismo,
angustia... y esperanza.


Antonio es un joven universitario. Conoció a Pilar y
se enamoró de ella. A las pocas semanas "surgió" tener
relaciones sexuales. No era la primera vez para un
joven que se había "estrenado" a los 17 años con la
cultura del "póntelo, pónselo". Gracias Matilde... "Lo
que hay que hacer es tomar precauciones", dice. Por
eso, Antonio viaja siempre con su Abono Transportes y
su preservativo. Su madre, lo acepta. No quiere un
bombo "porque sería el mayor disgusto de mi vida".


Todo es cuestión de prevenir. El preservativo
funciona. Lo malo es que cada mes le asalta la
preocupación de un eventual embarazo. Tras la regla,
llega el descanso. Y lo peor es que el preservativo a
veces se rompe. "Quiero decírselo a los jóvenes de mi
generación. El preservativo no es siempre seguro",
señala. Y eso es exactamente lo que ocurrió. Apenas
llevaban dos meses de noviazgo y la regla no bajaba.


La prueba dijo que sí y entonces el mundo feliz se
convirtió en un infierno: "¿Cómo me puede haber pasado
a mi una putada como esta?". Noche de encefalograma
plano y soledad. Antonio no podía hablar con sus
padres "porque se llevarían el mayor disgusto de su
vida". Pilar tampoco podía contarlo en su casa porque
pensaba que su padre dejaría de hablarla para siempre.
¿Y los amigos? Los pocos "amigos" con los que
hablaron, ya saben: "Te vas a joder la vida para
siempre".


Con las puertas cerradas y el túnel oscuro, Pilar
pensó que "no estaba preparada para ser madre" y
Antonio creyó que debía apoyar a Pilar en la decisión
que tomara. Solos en el mundo, ante el silencio de su
reciente paternidad/maternidad optaron por "hacerlo"
cuanto antes. Tan sólo cinco días después del test de
embarazo, se habían quitado el "paquete" de encima. La
"solución" era "fácil": diez minutos de intervención y
390 euros con anestesia general.


Los primeros días fueron de liberación. Los dos se
sintieron libres de un peso no deseado. Volvieron a
reír y a disfrutar de la vida. Pero la conciencia
llegó con un mes de retraso. Los dos sabían lo que
habían hecho y habían tratado inútilmente de ahogar el
peso de la culpa que ahora llamaba a la puerta. "No me
apetecía jugar al fútbol, ni salir de copas. A veces
no podemos dormir, y se nos quitan las ganas de comer.
Éramos alegres y nos sentíamos cobardes. Todo te habla
de embarazos y niños. Te sientes aludido por la
palabra asesino. Siento que no me merezco pasarlo bien
jamás", cuenta Antonio entre lágrimas.


Antonio está arrepentido. Sabe que Dios le comprende y
le perdona, aunque todavía no lo vive: "Espero poderme
perdonar algún día". El mismo orgullo que todos nos
hemos terminado por tragar ante la evidencia de
nuestra extremada debilidad y limitación. Mientras
tanto, quiere agitar a los jóvenes de su generación
para que salgan de la superficialidad en la que viven
inmersos. Quiere gritar a la sociedad que el aborto no
es nunca una solución. Su testimonio evidencia que el
silenciado síndrome postaborto existe. Porque la
realidad siempre termina aflorando. Porque si una vida
no merece la pena, ninguna vida merece la pena.


Ahora Antonio pelea por recuperar la dignidad perdida.
Sigue unido a Pilar, aunque ya no mantienen relaciones
sexuales. Y no porque tengan miedo a repetir la
dolorosa experiencia, sino porque quieren que esa
"palabra" sea pronunciada con la estabilidad
necesaria. El dolor y la culpa permanecen en su
corazón. Y Antonio quiere redimir el mal irreversible,
participar con su testimonio en el ambicioso plan de
redención divino. Sea. Me uno a Antonio en su proyecto
vital.


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2 Comments:

  • Espero que los adolescentes de hoy escuchen y sepan que tener relaciones intimas es lo mismo que decir que uno esta listo(a) Para poder sobrellevar las responsabilidades de traer al mundo un niño. Por que el aborto no solo deja secuelas psicológicas también puede dejar a la mujer estéril o una puede morir.

    By Blogger Aicxy, at 4/18/2012 09:49:00 p. m.  

  • visiten informes científicos que corroboran los fallos del condon
    www.sinsida.eu

    By Anonymous Anónimo, at 11/20/2013 09:33:00 p. m.  

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