¡Vivan los condones!

miércoles, abril 20, 2005

El ABC contra el SIDA propuesto por Lancet

HA LLEGADO LA HORA DE QUE HAYA UNA BASE COMÚN PARA PREVENIR LA TRANSMISIÓN SEXUAL DE SIDA

Basado en un artículo de la revista virtual de la asociación Vivir en Familia, nº 17/04


La epidemia del SIDA es una crisis sanitaria y humanitaria urgente y en crecimiento, especialmente en las regiones de alto riesgo del África Subsahariana donde continúan ocurriendo la mayor cantidad de nuevas infecciones. En el día mundial del SIDA (1/12), dos décadas después del descubrimiento del virus que causa el SIDA, creemos que es crucial alcanzar un consenso para un sensato abordaje de salud pública relativo a la prevención del SIDA sexualmente transmitido. Aunque la transmisión por uso de drogas inyectables es un problema serio y creciente en muchas regiones, aquí nos centramos en la transmisión sexual, que continúa siendo a nivel global, la principal causa de infección. El comportamiento sexual está influenciado por muchos factores que no siempre caen bajo el control del individuo, incluyendo las normas de género y las condiciones socioeconómicas.




Sin embargo, los responsables de la salud pública tienen la obligación de ofrecer a la población la más exacta información disponible acerca de cómo evitar el SIDA, y de favorecer cambios en las costumbres que reduzcan la difusión del virus. Aunque la prevención debería incluir múltiples elementos integrados, incluyendo la posibilidad de ampliar el acceso al tratamiento, la piedra angular de la prevención del SIDA debe seguir siendo el cambio o la preservación de conductas orientado a evitar y reducir riesgos. Llamamos a terminar con el debate polarizador y urgimos a la comunidad internacional a unirse en torno a un abordaje basado en la evidencia e inclusivo, destinado a enlentecer la expansión del SIDA sexualmente transmitido, sobre la base de los siguientes principios claves: Primero: los programas deben tener en cuenta los contextos indígenas, sociales y culturales, y ser respetuosos de los derechos humanos. Las intervenciones también deben estar fundadas epidemiológicamente, atacando las principales fuentes de nuevas infecciones – sea que estén concentradas en ambientes de alto riesgo como el sexo comercial o ampliamente difundidas a través de comportamientos promiscuos de la población en general. Segundo: El abordaje ABC (ASU, Abstenerse, Ser fiel o reducir acompañantes, Usar preservativos) puede jugar un papel importante en la reducción de la prevalencia del SIDA en una epidemia generalizada, como ocurrió en Uganda. Los tres elementos de este abordaje son esenciales para reducir la incidencia del SIDA, aunque el énfasis puesto en cada elemento debe variar según la población a que se apunte. Aunque la programación global debería incluir un balance apropiado de intervenciones A, B y C, no es esencial que cada organización promueva los tres elementos: cada una puede focalizarse en la parte o partes que le sea más cómodo promover. Sin embargo, toda la población debería tener información exacta y completa acerca de las diferentes opciones preventivas, incluyendo los tres elementos del abordaje ABC. Así, cuando se apunta a gente joven, para aquellos que aún no han comenzado con la actividad sexual, la prioridad debería ser promover la abstinencia o la demora de la inciación sexual, enfatizando por tanto el evitar riesgos como la mejor manera de prevenir el SIDA y otras infecciones sexualmente transmitidas, así como el embarazo no deseado. Después de la inciación sexual, volver a la abstinencia o ser mutuamente fieles con un compañero no infectado son las formas más efectivas de evitar la infección. Para aquellos jóvenes que son sexualmente activos, se debería aconsejar el uso correcto y consistente del preservativo. Los jóvenes y los demás deberían ser informados de que el uso correcto y consistente del preservativo disminuye el riesgo de SIDA (acerca del 80-90 % para casos que dicen usarlo siempre), de varias infecciones de transmisión sexual, y de embarazo, y se los debería advertir acerca de las consecuencias del uso inconsistente. Deberían expandirse los programas de prevención para jóvenes dentro y fuera de las escuelas, y se debería apoyar a los padres en la comunicación de sus valores y expectativas referentes a la conducta sexual.




THE LANCET, Volume 364, Number 9449 - 27 November 2004




Una vez más, repetimos lo que afirmamos dos años atrás al comentar el dramático incremento de los casos de SIDA en Uruguay: "Delpiazzo tenía razón"... Más de diez años han pasado desde que el Dr. Carlos Delpiazzo ocupara el cargo de Ministro de Salud. En todo este período, las medidas implementadas por el ministerio, fueron las "políticamente correctas", las "socialmente aceptadas". Pero han fracasado rotundamente y los casos de SIDA siguen aumentando, principalmente entre los jóvenes entre 14 y 25 años. Ahora los científicos, dan en parte la razón a aquel ministro que en su momento, por promover la fidelidad y la abstinencia, fue injustamente agredido por un sistema político y por unos medios de desinformación que poco y nada saben de cómo prevenir el SIDA. Bueno sería que quienes han venido promoviendo el preservativo como medida única y exclusiva en la lucha contra el SIDA, realizaran un acto de desagravio al Dr. Delpiazzo. ¿Tendrán el coraje de reconocer sus errores? El artículo de The Lancet, insiste a pesar de todo, con el uso del preservativo. ¿Eso no es en sí promover las conducasta de riesgo, la promiscuidad y las oportunidades de contagio, a través de un medio que no es 100% seguro? ¿Qué haría Ud., amigo lector, ante la oportunidad de mantener una relación sexual con alguien que sabe que tiene SIDA?¿Lo haría protegido con un preservativo? ¿O más bien se llamaría a la abstinencia? ¿Recomedaría a otros que usasen preservativo en un caso similar? En síntesis, el artículo de The Lancet tiene la virtud de recordar que las formas de prevenir el SIDA planteadas por la OMS, no se reducen sólo al preservativo. Pero es un tanto inconsistente en cuanto sigue promoviendo un medio de control del SIDA que implica mentener conductas de riesgo ("tener sexo" con desconocidos, munidos únicamente de un preservativo, es en sí mismo una conducta de riesgo).


free geoip